¿Porqué hacerme una limpieza de el cutis en el rostro?

La limpieza de el cutis es un hábito fundamental para conseguir una piel sana, este proceso debe formar parte de tu rutina diaria en el proceso global del cuidado del rostro y cuello. El proceso de limpieza debe tener en cuenta que los cosméticos utilizados y la frecuencia de algunos de los pasos deben estar adaptados a tu tipo de cutis.


No hay una edad concreta en la que debamos empezar a limpiar la piel, pero nuestro propio cuerpo nos dará la respuesta cuando a parte de matener la higiene habitual con agua tibia y jabón suave, aproximadamente en la adolescencia más temprana empiezan a verse puntos negros, acné, grasa, etc. y simplemente apreciemos que falta algo para verla radiante.

Es un proceso que debe hacerse por la mañana al levantarnos, para eliminar el sebo generado por la noche y preparar la piel para recibir los productos adecuados y antes de acostarnos tanto si nos hemos maquillado como si no. Mientras dormimos la piel elimina toxinas y aprovecha para regenerarse y repararse de los daños recibidos durante el día, nuestra circulación sanguínea es mejor y esto también ayuda. Si aplicamos cualquier producto en la piel bien sea hidratante, antiarrugas o nutritivo y reafirmante sobre un rostro que no hemos limpiado adecuadamente, los poros estarán obstruidos y ten la seguridad de que reducirá su efectividad a la mitad.


La limpieza de el cutis nunca debe hacerse con productos agresivos que puedan dañar su barrera protectora y su equilibrio.

Sus principales objetivos deben ser mejorar el aspecto de la piel, el de los poros dilatados y eliminar las células más superficiales de la epidermis junto con puntos negros y microquistes.

Un gesto sencillo que prepara el cutis para los posteriores tratamientos, cremas, mascarillas, etc y que dejará la piel descansada, fresca, limpia de impureza y uniforme.